Mudarse a vivir juntos es uno de los pasos más emocionantes en una relación. Pero también puede ser uno de los más estresantes si no tenéis claro cómo vais a manejar el dinero.
La buena noticia: con un poco de planificación, podéis evitar el 90% de los conflictos financieros que tienen las parejas. Aquí te explico cómo. (También puedes consultar nuestra guía sobre cómo organizar las finanzas en pareja para consejos de gestión continua.)
Antes de mudarse: la conversación que debéis tener
Antes de firmar el contrato de alquiler o comprar muebles, sentaos a hablar de dinero. Sí, puede ser incómodo, pero es mucho mejor que discutir después.
Preguntas que debéis responder juntos
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¿Cuánto gana cada uno? No hace falta saber el céntimo exacto, pero sí el rango aproximado.
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¿Tenéis deudas? Préstamos estudiantiles, tarjetas de crédito, financiaciones… Todo cuenta.
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¿Cómo es vuestra relación con el dinero? ¿Quién es más ahorrador? ¿Quién más gastador?
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¿Cuáles son vuestros objetivos? ¿Queréis ahorrar para un viaje? ¿Comprar casa? ¿Tener un colchón de emergencia?
Cómo dividir los gastos de forma justa
“50/50” parece lo más justo, ¿verdad? Pero no siempre lo es. Para profundizar en los métodos de división del alquiler, consulta nuestra guía sobre cómo dividir el alquiler de forma justa.
Opción 1: División igualitaria (50/50)
Cada uno paga la mitad de todo. Funciona bien cuando:
- Tenéis ingresos similares
- Los dos estáis cómodos con este acuerdo
Opción 2: División proporcional
Cada uno aporta el mismo porcentaje de su sueldo. Por ejemplo:
- Tú ganas 2.000€, tu pareja gana 3.000€
- Los gastos comunes son 1.500€/mes
- Tú pagas 600€ (40%), tu pareja paga 900€ (60%)
Esta opción es más justa cuando hay diferencia de ingresos significativa.
Opción 3: División por categorías
Uno paga el alquiler, otro paga la compra y las facturas. Funciona si las cantidades cuadran más o menos.
Los gastos que debéis compartir
Estos son los gastos típicos que las parejas que viven juntas comparten:
Gastos fijos
- Alquiler o hipoteca: El gasto más grande
- Suministros: Luz, agua, gas, internet
- Seguro del hogar: Si lo tenéis
Gastos variables
- Supermercado: La compra semanal
- Productos de limpieza: Detergente, papel higiénico, etc.
- Mantenimiento: Pequeñas reparaciones, bombillas
Gastos de ocio conjunto
- Cenas fuera: Cuando salís juntos
- Viajes: Escapadas y vacaciones
- Entretenimiento: Netflix, cine, conciertos
Gastos que NO debéis compartir
- Ropa personal
- Hobbies individuales
- Regalos a vuestra familia
- Gastos médicos personales
Errores comunes (y cómo evitarlos)
Error 1: No hablar de dinero
“Ya lo iremos viendo” es la receta para el desastre. Estableced reglas claras desde el principio.
Error 2: No registrar los gastos
“Creo que yo pagué más este mes” es una frase que destruye relaciones. Llevad un registro.
Error 3: No tener fondo de emergencia
La lavadora se rompe, el coche necesita reparación… Tener 2-3 meses de gastos ahorrados os salvará de muchos problemas.
Error 4: Mezclar todo el dinero demasiado pronto
Cuenta conjunta para gastos comunes + cuentas personales para cada uno = la combinación perfecta.
Sistema recomendado para el día a día
Después de probar varios métodos, este es el que mejor funciona:
Paso 1: Calculad vuestros gastos comunes
Sumad alquiler + suministros + supermercado + otros gastos compartidos. Supongamos que son 1.800€/mes.
Paso 2: Decidid cómo dividir
Si optáis por proporcional y uno gana 2.500€ y otro 3.500€:
- Total ingresos: 6.000€
- Persona A: 42% → 756€/mes
- Persona B: 58% → 1.044€/mes
Paso 3: Registrad cada gasto
Cada vez que uno paga algo común, lo apunta. Al final del mes (o de la semana), ajustáis cuentas.
Paso 4: Revisad mensualmente
15 minutos al mes para revisar gastos y ajustar el presupuesto si hace falta.
5 consejos para empezar con buen pie
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Estableced un “límite de consulta”: Por ejemplo, cualquier gasto común mayor de 50€ se consulta antes.
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Cread un fondo para la casa: 100€/mes cada uno para muebles, decoración y extras.
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Tened una “reunión financiera” mensual: 15 minutos para revisar cómo vais.
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Usad una app para llevar las cuentas: Evita el “yo creo que pagué más”.
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Sed flexibles: Las circunstancias cambian. Lo que funciona hoy puede no funcionar en 6 meses.
Cómo ExpenseManager os ayuda
Con ExpenseManager podéis:
- Añadir gastos compartidos con un toque: Foto del ticket y listo
- Ver quién debe a quién en tiempo real: Sin discusiones ni cálculos
- Establecer presupuestos de pareja: Para categorías como ocio o supermercado
- Cada uno mantiene su cuenta: Privacidad + transparencia en gastos comunes
Conclusión
Empezar a vivir juntos no tiene por qué ser un campo de minas financiero. Con comunicación clara, reglas establecidas desde el principio y las herramientas adecuadas, podéis disfrutar de esta nueva etapa sin que el dinero sea un problema.
¿Listos para empezar? Cread vuestra cuenta gratuita en ExpenseManager y organizad vuestras finanzas desde el primer día.


