Viajar con amigos es una de las mejores experiencias de la vida. Pero también puede convertirse en un infierno si no tenéis claro cómo vais a gestionar el dinero.
Todos conocemos la historia: el viaje fue genial, pero al volver nadie sabe quién debe qué, alguien se siente estafado, y la amistad se resiente. No tiene por qué ser así.
Por qué los viajes en grupo acaban en conflicto
Antes de ver la solución, entendamos el problema:
- Diferentes niveles económicos: No todos pueden (o quieren) gastar lo mismo
- Falta de registro: “Yo invité ayer” vs “Pero yo pagué el taxi”
- Gastos desiguales: Uno pide vino, otro agua, pero se divide igual
- El Excel del viaje: Empieza organizado, termina siendo un caos que nadie entiende
- Ajustar cuentas al volver: Nadie tiene tiempo, se va posponiendo, genera tensión
Antes del viaje: las reglas del juego
El 80% de los conflictos se evitan hablando ANTES de salir.
1. Definid el presupuesto general
Antes de reservar nada, preguntad: “¿Cuánto quiere/puede gastar cada uno?”
Si hay diferencias grandes, es mejor saberlo ahora. Quizás alguien prefiere un hostel y otro un hotel. Mejor hablarlo que descubrirlo cuando ya estáis allí.
2. Decidid qué se comparte y qué no
Normalmente se comparte:
- Alojamiento: El Airbnb o las habitaciones de hotel
- Transporte conjunto: Alquiler de coche, gasolina, taxis del grupo
- Comidas en grupo: Cenas donde todos comen juntos
- Entradas conjuntas: Tours, actividades que hacéis todos
Normalmente NO se comparte:
- Vuelos (cada uno reserva el suyo)
- Comidas individuales
- Compras personales (souvenirs, ropa)
- Caprichos que solo quiere uno
3. Elegid un sistema de registro
Las opciones son:
- El Excel compartido: Funciona si alguien se compromete a mantenerlo
- Una app de gastos: La opción más práctica (y la que recomendamos)
- Un tesorero: Una persona gestiona todo el dinero común
Durante el viaje: cómo registrar gastos sin volverse loco
El método del bote común
Cada día, todos ponéis la misma cantidad en un bote (físico o virtual). De ahí salen los gastos comunes.
Pros: Simple, no hay que calcular nada Contras: Poco flexible, requiere que todos tengan efectivo
El método de turnos
“Hoy pago yo, mañana tú”. Se van alternando.
Pros: No hay que apuntar nada Contras: Nunca cuadra exactamente, genera sensación de injusticia
El método de registro (recomendado)
Cada vez que alguien paga algo común, lo registra. Al final del viaje (o cada día), se ajustan cuentas.
Pros: Justo, preciso, transparente Contras: Requiere disciplina para apuntar todo
Cómo manejar situaciones incómodas
Cuando uno quiere gastar más que los demás
“Vamos a ese restaurante caro” cuando no todos pueden permitírselo.
Solución: El que propone el plan caro tiene dos opciones:
- Pagar la diferencia
- Aceptar que algunos no vayan
No obligues a nadie a gastar más de lo que quiere.
Cuando alguien no paga su parte
“Ya te lo pago cuando volvamos” y luego se olvida.
Solución: Usad una app que muestre el balance en tiempo real. Así todos ven quién debe qué, sin que nadie tenga que pedirlo.
Cuando los gastos no son iguales
Pedro pidió langosta, María pidió ensalada, pero se divide la cuenta igual.
Solución: Para cenas con diferencias grandes, dividid por lo que pidió cada uno. Para pequeñas diferencias, dejadlo estar (se compensa a lo largo del viaje).
Cuando alguien “siempre se olvida la cartera”
El clásico que nunca tiene efectivo cuando toca pagar.
Solución: Si usa Bizum/transferencia, no hay excusa. Si persiste, es un problema de actitud, no de dinero.
Al volver: cómo ajustar cuentas
Este es el momento crítico. Cuanto más tarde, peor.
Paso 1: Revisad todos los gastos
Sentaos (virtual o presencialmente) y repasad la lista de gastos. ¿Falta algo? ¿Hay algún error?
Paso 2: Calculad el balance
Quién ha pagado de más, quién ha pagado de menos, y cuánto debe cada uno a cada uno.
Con 3 personas es fácil. Con 8, es un puzzle. Por eso existen las apps.
Paso 3: Simplificad las transferencias
Si A debe 20€ a B, y B debe 15€ a C, y C debe 10€ a A… no hagáis 6 transferencias.
Las apps como ExpenseManager calculan las transferencias mínimas necesarias para que todos queden en paz.
Paso 4: Cerrad cuentas en 48 horas
Cuanto más tiempo pase, más difícil es cobrar. Estableced una fecha límite y cumplirla.
5 consejos de oro para viajes sin dramas
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Hablad de dinero ANTES del viaje: Presupuesto, qué se comparte, cómo se registra.
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Registrad gastos en el momento: Foto del ticket, 10 segundos, listo. No dejéis para mañana lo que podéis apuntar hoy.
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Usad una única moneda base: Si estáis en otro país, elegid si calculáis todo en euros o en moneda local. Evita confusiones.
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Haced mini-ajustes durante el viaje: No esperéis a volver. Cada 2-3 días, revisad cómo vais y ajustad si hace falta.
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Sed flexibles con lo pequeño: Si la diferencia es de 2€, no merece la pena discutir. Guardad la energía para lo importante.
Cómo ExpenseManager os ayuda
Con ExpenseManager podéis:
- Crear un grupo para el viaje: Todos ven los gastos en tiempo real
- Añadir gastos con foto: Escanea el ticket y la app extrae la información
- Multi-moneda automático: Pagáis en dólares, la app convierte a euros
- Balance en tiempo real: Todos saben quién debe qué en cada momento
- Transferencias optimizadas: Calcula el mínimo número de pagos para saldar cuentas
- Los invitados son gratis: Solo necesita cuenta el que organiza
Conclusión
Viajar con amigos debería ser divertido, no estresante. Con reglas claras desde el principio, un sistema de registro sencillo y las herramientas adecuadas, podéis disfrutar del viaje sin que el dinero sea un problema.
Y lo mejor: cuando el viaje acabe, las cuentas estarán claras y la amistad intacta.
¿Tenéis un viaje planeado? Cread vuestra cuenta gratuita en ExpenseManager y organizad los gastos desde el primer día.


