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La guía completa para el seguimiento de gastos entre compañeros de piso

Todo lo que necesitas para controlar y dividir gastos con compañeros de piso. Desde la compra hasta los suministros, mantén las finanzas sin dramas.

ExpenseManager
| | 5 min de lectura
La guía completa para el seguimiento de gastos entre compañeros de piso

Vivir con compañeros de piso es una de las decisiones financieras más inteligentes que puedes tomar. Dividir el alquiler y los suministros puede ahorrarte cientos—incluso miles—de euros al mes. Pero hay una trampa: las finanzas compartidas pueden destruir hasta las mejores amistades si no las manejas bien.

La causa número uno de conflictos entre compañeros de piso: el dinero. Específicamente, la sensación de que las cosas no son justas. “Siempre compro yo el papel higiénico.” “Nunca me devuelves el dinero a tiempo.” “Estoy bastante seguro de que yo también pagué la compra la semana pasada.”

La solución no es confiar en que todos lo recuerden. La solución es registrar todo. Aquí te explicamos exactamente cómo hacerlo.

Los gastos que necesitas controlar

Antes de poder hacer seguimiento de los gastos, necesitas saber qué cuenta como compartido. No todo lo es—y ahí es donde empiezan la mayoría de desacuerdos entre compañeros de piso.

Gastos fijos mensuales

Estos se mantienen iguales (o casi) cada mes. Para detalles sobre cómo dividir el más grande de forma justa, consulta nuestra guía sobre cómo dividir el alquiler de forma justa.

  • Alquiler — El grande. Normalmente se divide a partes iguales a menos que las habitaciones difieran significativamente.
  • Suministros — Luz, gas, agua, basura. A menudo a nombre de una persona pero dividido entre todos.
  • Internet — Esencial en 2026. Normalmente una tarifa mensual fija.
  • Seguro del hogar — Barato pero importante. Puede ser compartido o individual.
  • Parking/trastero — Si es compartido o está incluido en el contrato.

Gastos compartidos variables

Estos cambian de mes a mes:

  • Compra compartida — Leche, huevos, aceite de cocina, productos de limpieza. No tus snacks personales.
  • Artículos del hogar — Papel higiénico, jabón para platos, papel de cocina, bolsas de basura.
  • Suscripciones compartidas — Netflix, plan familiar de Spotify, etc.
  • Artículos comunes — Café, condimentos, especias que todos usan.

Compras compartidas puntuales

Estas surgen ocasionalmente:

  • Muebles — Sofá, mesa de cocina, TV para zonas comunes.
  • Electrodomésticos — Tostadora, batidora, aspiradora.
  • Fianzas — Depósito de seguridad, fianzas de suministros.
  • Reparaciones — Cosas que se rompen y hay que reemplazar.

Lo que NO es compartido (normalmente)

Sé claro sobre los gastos personales:

  • Tu propia comida y snacks
  • Artículos de higiene personal
  • Muebles de tu habitación
  • Suscripciones individuales
  • Comida y bebida de tus invitados (a menos que se acuerde lo contrario)

Consejo: Ten esta conversación antes de mudaros juntos. Ponlo por escrito. Previene el 90% de las futuras discusiones.

3 sistemas para controlar gastos entre compañeros

No hay una única forma “correcta” de controlar gastos compartidos. El mejor sistema es el que todos realmente usan. Aquí hay tres enfoques, del más simple al más sofisticado.

Sistema 1: El método de rotación

Cómo funciona: Una persona paga todos los gastos compartidos durante un período establecido (normalmente un mes), luego rotáis.

Ejemplo:

  • Enero: Alex paga todos los gastos compartidos
  • Febrero: Jordán paga todos los gastos compartidos
  • Marzo: Sam paga todos los gastos compartidos
  • Repetir

Pros:

  • Súper simple—no hay que controlar compras individuales
  • No se necesitan liquidaciones mensuales
  • Funciona genial para 2-3 compañeros de piso

Contras:

  • Requiere hábitos de gasto similares
  • Desigual si un mes es inusualmente caro
  • No funciona si los compañeros tienen ingresos muy diferentes

Mejor para: Amigos cercanos con estilos de vida y patrones de gasto similares.

Sistema 2: El colector de tickets

Cómo funciona: Todos guardan los tickets de compras compartidas. Al final del mes, los sumáis y liquidáis la diferencia.

El proceso:

  1. Guarda todos los tickets en un lugar designado (cajón, sobre, carpeta de fotos)
  2. Al final del mes, reúne y suma los tickets de cada persona
  3. Calcula quién debe a quién
  4. Liquida vía Bizum, efectivo o transferencia bancaria

Ejemplo:

  • Alex gastó: 150€ en artículos compartidos
  • Jordán gastó: 90€ en artículos compartidos
  • Sam gastó: 60€ en artículos compartidos
  • Total: 300€ → Parte justa de cada persona: 100€
  • Jordán debe a Alex 10€, Sam debe a Alex 40€

Pros:

  • Todos ven exactamente qué se compró
  • Justo hasta el último céntimo
  • No se requieren apps

Contras:

  • Requiere guardar tickets diligentemente
  • Los cálculos manuales son tediosos
  • La gente olvida, pierde tickets, o deja de molestarse

Mejor para: Compañeros de piso orientados al detalle que no les importan sesiones de contabilidad mensuales.

Sistema 3: El método de la app (recomendado)

Cómo funciona: Todos registran gastos en una app compartida en tiempo real. La app calcula los balances automáticamente.

El proceso:

  1. Configura un grupo compartido en una app de seguimiento de gastos
  2. Cuando compras algo compartido, hazle una foto y regístralo
  3. La app automáticamente divide el coste
  4. Liquida cuando los balances sean significativos (o mensualmente)

Pros:

  • Seguimiento en tiempo real—sin prisas de fin de mes
  • Cálculos automáticos—sin errores matemáticos
  • Fotos de tickets como prueba
  • Las notificaciones recuerdan a la gente que pague
  • Registro histórico de todos los gastos compartidos

Contras:

  • Todos necesitan usar la app consistentemente
  • Pequeña curva de aprendizaje inicial

Mejor para: Prácticamente todos. Estamos en 2026—usa la tecnología.

Establecer reglas básicas (antes de que empiecen los problemas)

El mejor momento para establecer expectativas es antes de mudaros. El segundo mejor momento es ahora mismo. Esto es lo que hay que discutir:

¿Qué cuenta como compartido vs. personal?

Sé específico:

  • Compra: ¿El aceite de oliva caro es compartido? ¿Y la leche de avena que solo bebe una persona?
  • Productos de limpieza: ¿Todo compartido, o cada uno compra sus cosas del baño?
  • Invitados: Si la pareja de alguien se queda 4 noches a la semana, ¿debería contribuir?

Regla sugerida: Si está en una zona común y todos pueden usarlo, es compartido. Si está en tu habitación o solo lo usas tú, es personal.

¿Con qué rapidez debe la gente devolver el dinero?

Establece una expectativa clara:

  • Dentro de las 48 horas de ser notificado
  • Para el final de la semana
  • En la liquidación mensual

Elijas lo que elijas, hazlo explícito. “Espero que me devuelvan el dinero en 3 días” es mejor que resentirse en silencio durante una semana.

¿Qué pasa cuando alguien no puede pagar?

La vida pasa. Se pierden trabajos. Surgen emergencias. Discute esto antes de que sea incómodo:

  • ¿Hay un período de gracia?
  • ¿Puede alguien cubrir temporalmente?
  • ¿En qué momento se convierte en un problema?

Tener esta conversación cuando todos están bien hace que sea más fácil cuando alguien no lo está.

¿Cómo manejáis los desacuerdos?

¿Qué pasa si alguien piensa que una compra no debería haber sido compartida? ¿Qué pasa si hay una disputa sobre las cantidades?

Enfoque sugerido: Los tickets son la verdad. Si hay ticket, el gasto cuenta. Si no hay ticket y alguien lo disputa, la persona que hizo la compra se queda sin suerte. Esto incentiva a todos a documentar las compras.

Cómo manejar situaciones comunes

Incluso con reglas claras, surgen situaciones. Aquí te explicamos cómo manejar las incómodas.

El compañero que siempre paga tarde

Señales: Siempre dicen “Te lo doy mañana” pero mañana nunca llega. Las pequeñas deudas se acumulan.

Soluciones:

  • Usa una app con recordatorios de pago
  • Establece un día de pago específico cada mes (como el día del alquiler)
  • Abórdalo directamente: “Oye, he notado que tarda un poco en que me devuelvas el dinero. ¿Podemos encontrar un sistema que funcione mejor?”

Si es crónico, considera cambiar al método de rotación para que no estén constantemente debiendo.

El compañero cuya pareja siempre está allí

Esto es incómodo pero común. Si el/la novio/a de alguien está en tu casa 3-4+ noches a la semana, está usando suministros, agua caliente y espacio común.

Cómo sacarlo:

  • Céntrate en el impacto, no en juzgar: “La factura de la luz ha sido más alta últimamente, y creo que es porque esencialmente hay una cuarta persona aquí.”
  • Propón una solución justa: “¿Podría [nombre de la pareja] aportar algo para los suministros? Incluso el 25% de su parte ayudaría.”

Qué es razonable: Si una pareja está allí más de la mitad del tiempo, debería contribuir algo hacia los suministros.

Alguien come más de su parte

Un compañero arrasa con la compra. El queso compartido desaparece en dos días. Las patatas “comunes” nunca llegan al fin de semana.

Soluciones:

  • Sé más específico sobre qué es compartido (quizás las patatas ya no son comunales)
  • Divide la compra por lo que realmente compráis juntos, no una categoría general de “compra”
  • Ten una conversación directa: “He notado que la compra compartida se acaba muy rápido. ¿Podemos ajustar cuánto contribuye cada persona?”

Un compañero se va a mitad del contrato

Alguien se va antes. ¿Cómo manejas los cabos sueltos financieros?

Lista de verificación:

  • Prorratear el alquiler y suministros por los días que estuvo
  • Liquidar todos los gastos compartidos pendientes antes de que se vaya
  • Decidir qué pasa con los muebles compartidos (¿se les compra su parte?)
  • Transferir cualquier factura que estuviera a su nombre
  • Acordar cómo se manejará la fianza

Ponlo por escrito, aunque sea solo un mensaje de texto que ambas partes reconozcan.

Diferentes estándares de limpieza

Esto no es directamente sobre dinero, pero afecta a los gastos compartidos. Si una persona insiste en productos de limpieza ecológicos caros y otra está bien con marcas genéricas, ¿quién decide qué compráis?

Soluciones:

  • Alternar quién compra los suministros
  • Establecer un presupuesto por artículo y dejar que el comprador elija dentro de él
  • Dividir la diferencia: productos premium para algunas cosas, básicos para otras

El proceso de liquidación mensual

Si estás usando el Sistema 2 o 3, necesitarás una liquidación regular. Aquí te explicamos cómo hacerla sin dolor.

Elige un día consistente

Elige un día que funcione para todos:

  • El primero del mes (combina bien con el alquiler)
  • El último domingo del mes
  • El 15

Ponlo en un calendario compartido. Hazlo no negociable.

La reunión de liquidación (15 minutos máximo)

  1. Revisar los totales (2 min) — Abre la app o la hoja de cálculo. ¿Qué gastó cada persona?

  2. Marcar algo inusual (5 min) — “Este cargo de 80€—¿qué era?” Aborda las preguntas antes de calcular.

  3. Calcular quién debe a quién (3 min) — Deja que la app lo haga, o usa la fórmula simple:

    • Suma todos los gastos compartidos
    • Divide entre el número de compañeros = parte justa
    • Compara el gasto de cada persona con la parte justa
    • Los que gastaron menos deben a los que gastaron más
  4. Liquidar (5 min) — Bizum, transferencia o efectivo. Hazlo ahí mismo, no “luego.”

Manejar balances pequeños

¿Qué pasa si alguien debe 3,47€? Opciones:

  • Trasladarlo: Las cantidades pequeñas pasan al mes siguiente
  • Redondear a los 5€ más cercanos: Suficientemente cerca está bien para cosas pequeñas
  • Ignorar menos de 5€: Si todos están de acuerdo, los balances menores de 5€ se cancelan

El punto es tener una regla para que nadie se sienta tacaño.

Señales de alerta de que no estás controlando bien

¿Cómo sabes si tu sistema no está funcionando? Vigila estas señales:

“Siento que siempre pago más”

Si alguien dice esto—incluido tú—algo va mal. O bien:

  • Realmente están pagando más (problema de seguimiento)
  • No ven lo que pagan otros (problema de visibilidad)
  • La división no es justa (problema de acuerdo)

Solución: Cambia a una app donde todos puedan ver todos los gastos en tiempo real.

Nadie sabe quién compró qué

“¿Compraste tú el jabón de platos la última vez, o fui yo?”

Si estás adivinando, no estás controlando. Cada compra compartida debería estar registrada en algún sitio.

Sorpresas de deudas a final de año

“Espera, ¿me estás diciendo que te debo 500€?”

Esto pasa cuando los pequeños desequilibrios se acumulan durante meses sin liquidación. Las liquidaciones mensuales previenen esto completamente.

Una persona hace toda la compra

Si la misma persona siempre compra artículos compartidos, esencialmente está dando préstamos sin intereses a todos los demás. Rota las tareas de compra o liquida más frecuentemente.

Notas pasivo-agresivas sobre gastos

Si alguien está dejando post-its en lugar de tener conversaciones directas, la comunicación se ha roto. Es hora de una reunión de compañeros de piso para resetear expectativas.

Por qué las apps ganan a las hojas de cálculo (siempre)

Algunas personas insisten en que las hojas de cálculo funcionan bien. Funcionan—hasta que dejan de hacerlo.

Problemas de las hojas de cálculo

  • Control de versiones: “He actualizado el Google Sheet.” “¿Cuál? Yo he estado usando otro enlace.”
  • Olvidarse de registrar: Sin notificaciones push, los gastos no se introducen
  • Matemáticas manuales: Un error de fórmula lo descoloca todo
  • Sin acceso móvil: Nadie abre una hoja de cálculo mientras está en el supermercado
  • Sin pruebas: “Yo no compré eso” — vale, pero ¿tienes una foto?

Ventajas de las apps

  • Una fuente de verdad: Todos ven los mismos datos
  • Registro instantáneo: Foto al ticket, hecho en 10 segundos
  • Cálculos automáticos: Sin matemáticas, sin errores
  • Notificaciones: Recordatorios para registrar, recordatorios para pagar
  • Fotos de tickets: Prueba de cada compra
  • Historial: Ve patrones a lo largo del tiempo

La fricción de las hojas de cálculo hace que el seguimiento se rompa. Las apps reducen la fricción lo suficiente para que la gente realmente las use.

Cómo te ayuda ExpenseManager

Gestionar gastos entre compañeros de piso no debería requerir un título en finanzas. Con ExpenseManager, puedes:

  • Crear un grupo de compañeros de piso — Añade a todos a un espacio compartido donde viven todos los gastos
  • Registrar gastos al instante — Haz una foto del ticket; la IA extrae el importe y lo categoriza
  • Dividir automáticamente — Divisiones iguales, por porcentaje o cantidades personalizadas
  • Ver balances en tiempo real — Sabe siempre quién debe a quién sin cálculos manuales
  • Recibir recordatorios de pago — Notificaciones automáticas cuando alguien necesita pagar
  • Controlar gastos recurrentes — El alquiler y los suministros se pueden añadir automáticamente cada mes
  • Liquidar con un toque — Ve exactamente lo que debes y márcalo como pagado

Sin hojas de cálculo. Sin sesiones de contabilidad mensuales. Sin “Creo que me debes pero no estoy seguro.”

Conclusión

Vivir con compañeros de piso no tiene que significar estrés financiero. El secreto es simple: controla todo, liquida regularmente y comunica abiertamente.

Elige un sistema de seguimiento que funcione para tu hogar—ya sea rotación, tickets o una app. Establece reglas claras sobre qué es compartido antes de que surjan problemas. Maneja las situaciones incómodas directamente en lugar de dejar que el resentimiento se acumule. Y liquida lo suficientemente a menudo para que nadie esté cargando con la deuda de otro.

El dinero no tiene que arruinar las relaciones entre compañeros de piso. Con el sistema adecuado, podéis ahorrar dinero juntos sin perder amigos.

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